Acudía a tu auxilio de forma inmediata. "Hola, qué tal", tu sonrisa y perdí por goleada. Te apoderaste al instante de mi ocio, al fin y al cabo, pude entender que hiciste negocio. Una ráfaga dee balas seductoras no lograban vulnerar una coraza idiota, y con mi seguridad ya en la miseria, Fuimos por un café, juntos los 3... Vos, YO y tu h i s t e r i a. Sin mucho más que hablar, nos despedimos. Comprobé que ya era inútil extender ese partido, Colgué los timbo y bajé la persiana, sin embargo, tu auto estima cascoteó mi ventana. Sugerías necesitar mi delirio.. Para ganar espacio, me mostré cual tipo tibio. Empezó a inquietarte mi nueva conducta, pero caí derrotado por tus brotes de astucia. ¿Quién dijo que no se puede combinar inconstancia, inconciencia y lealtad ? ¿Que es imposible dar un paseo un día a tu cielo, un día a mi infierno ?
Seguidores
viernes, 10 de junio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario